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JOHN KAO
Habla sobre el arte del "jamming" en Innovación
Jorge Nascimento
Rodrigues con Kao
Aliar la improvisación a la disciplina parece
una misión imposible. Pero, es lo que se hace
en el jazz, cuyas partituras las empresas y las organizaciones
tienen que aprender a tocar, bajo pena de dejar la escena
de los negocios, recomienda John Kao, profesor de Creatividad
de la Harvard Bussiness School, en su más reciente
libro, "Jamming - The Art and Discipline of Coporate
Creativity". Aprender a crear en colectivo, institucionalizar
este acto y gerenciar la creatividad como una ventaja
competitiva son el alma de la cuarta ola de la gestión,
en las palabras de su autor. La empresa del futuro tendrá
que ser como un club de jazz. He aquí la pauta
de John Kao.
¿Por qué escogió para el título
el término "jamming"? Suena un poco
extraño para un libro sobre gestión, sobre
todo para quien no está familiarizado con la
música...
JOHN KAO - El término viene de jazz.
Significa juntar personas de diferentes capacidades
y, a través de la improvisación, concebir
en conjunto algo nuevo, creativo y armónico.
El objetivo, al escribir este libro, fue tomar una posición
sobre la importancia de la creatividad como fuente de
la ventaja competitiva. Me inspiré en el jazz
porque las competencias, o sea, el talento para tocar
esta música, son semejantes a lo que hoy se necesita
para hacer que en los negocios sean más creativos.
Ese título sirvió para atraer la atención
del lector. Pero el libro no es sólo eso. Muchas
empresas e instituciones concuerdan en que la creatividad
es importante, y yo les vendo la idea con facilidad.
Lo que falta es el "cómo", o sea con
qué sistemas, mensajes y herramientas se fomenta
la creatividad en las empresas.
¿Esa inspiración en el jazz proviene
de su carrera artística?
J.K. - Tuve, de hecho, una vida profesional
poco común. Ya me jubilé unas cuatro o
cinco veces y todavía espero volver a hacerlo
unas cuantas más. Mi primera carrera fue la de
músico profesional. Conocí el jazz en
mi juventud, cuando estaba en el colegio, y me marcó
mucho. De ahí que me haya inspirado directamente
en él.
Muchos legos consideran al jazz como una música
anárquica reservada a los grandes artistas. ¿Cómo
convence a los gerentes para que escuchen sus lecciones?
J.K. - El subtítulo del libro es: "El arte
de la disciplina de la creatividad en los negocios".
O sea, la creatividad tiene que ser entendida en dos
sentidos mutuamente importantes: el de la inspiración
creativa; y el de la disciplina pura y simple, que resulta
de la experiencia y del saber práctico. El jazz
no es una anarquía musical. No es verdad que
los músicos tocan lo que quieren. Tienen que
comprender la gramática del jazz, tienen que
saber tocar los instrumentos con maestría, tienen
que conocer la tradición y la obra de los virtuosos.
Cuando actúan hay siempre un equilibrio entre
lo que descubren en el momento y la disciplina que adquirieron
a lo largo de la carrera. Es ese equilibrio entre inspiración
y disciplina lo que debe ser institucionalizado en las
organizaciones.
Pero, eso significa transformar la creatividad en un
proceso institucionalizado. Ahora, la mayoría
de las personas la encara como algo que sólo
está al alcance de algunos elegidos...
J.K. - Es verdad que para muchos la creatividad cayó
del cielo, es magia, o un talento innato reservado a
los genios. Se confunde creatividad con genialidad.
Pienso que todos somos creativos, es parte de la condición
humana. Pero sólo algunos creativos son, de hecho,
geniales. Entonces, la creatividad no sólo es
posible sino que es inevitable. En Silicon Valley, se
dice que el ciclo de vida entre una idea y la oferta
de un producto o servicio en el mercado no puede sobrepasar
los 18 meses. Esto obliga a crear en el momento, bajo
presión. Por eso, el jamming es tan importante
en las empresas. Me dijeron que jamming es el término
que define la Cuarta ola de la gestión, en la
actual era de la creatividad. Adhiero a esa idea.
Si estamos pasando de la era de la ventaja competitiva
a la de la ventaja creativa, entonces, ¿Michael
Porter y los otros teóricos de la creatividad
estaban equivocados?
J.K. - Bueno, todos ellos hablan de la creatividad.
Prahalad y Hamel, en su último libro "Competing
for the Future", también. Hablan, pero punto
final, no dicen "qué" y "cómo"
hacer, o sea, como gerenciar la creatividad. La cuestión
ya no es la de considerar a la creatividad como una
prioridad, sino saber como crear y gerenciar sistemáticamente.
Pensar en el "qué" y en el "cómo"
hacer me tomó un año y medio escribiendo
este libro.
Cuando habla de la creatividad como elemento diferenciador
de empresas, ¿significa que los viejos métodos
de contabilidad para evaluar su valor pasaron de moda?
J.K. - Vamos por partes. Los principios de contabilidad
son como un lenguaje. Por definición, un lenguaje
siempre es válido para comunicarnos con los demás.
El problema es que el lenguaje contable comienza a sentir
la falta de mucho vocabulario. El problema de los principios
contables, basados en activos tangibles, es que se basan
en el lenguaje económico tradicional, que proviene
de una concepción mecanicista del valor. Ahora,
esto está hoy definitivamente puesto en duda.
El economista Paul Romer, de la Universidad de Berkeley,
defiende que el valor económico proviene del
poder de las ideas y de la innovación. En la
era del conocimiento, el valor ya no puede ser evaluado
primordialmente en términos tangibles. En el
futuro, el criterio de valoración de empresas
en Wall Street tendrá como base el "benchmarking"
de su capacidad de innovación y de los talentos.
Pero, estamos dando los primeros pasos.
¿Cómo es que la actual revolución
informedia favorece esa nueva era de la creatividad?
J.K. - Hay, sin duda, una enorme relación entre
los dos hechos. Mi libro está en la intersección
de tres ejes: la organización de la creatividad,
la gestión del saber y el impacto de las nuevas
tecnologías. Los dos últimos facilitan
el primero.
¿Cree que Internet y las intranets son el ambiente
ideal para el jamming?
J.K. - ¡Sin ninguna duda! ¡Ellas son la
cultura del jamming típica! Son el medio para
compartir diferentes perspectivas y para la improvisación
y colaboración creativa de la que hablo en el
libro. En cierto sentido, pienso que la empresa del
futuro se transformará en un club de jazz.
¿Por qué aconseja a los gerentes que
le den primacía al diseño?
J.K. - El diseño es algo establecido en arquitectura,
en los productos, en la gráfica. Falta entenderlo
en los negocios. El problema es que hay muchas disfunciones
entre los gerentes y los diseñadores. Muchos
empresarios juzgan que el diseño tiene que ver
con la cosmética. ¿No hablamos de diseño
de las organizaciones, de diseño de las intranets,
de diseño de una cultura de colaboración?
Entonces, el líder de empresa tiene, también,
que verse como un diseñador.
El hombre de los siete instrumentos
Filósofo de formación, John Kao, es especialista
en psiquiatría, formado en las facultades de
Yale y Harvard; se transformó en un gurú
de la creatividad en gestión en la Harvard Business
School; creó varias "start up" en nuevas
tecnologías; es productor de cine; activista
de la red de chinos de la diáspora; y es músico
en los ratos de ocio, una pasión que le viene
de la juventud.
A pesar de las risas de algunos colegas, lanzó,
en 1982, el curso "Entrepreneurship, Creatividad
y Organizaciones", en la Harvard Business School
(HBS). Después de 14 años, este programa
de MBA y de Cursos Avanzados de Gestión ya involucra
a más de 2 mil alumnos por año. Kao dirige
también el programa para ejecutivos sobre Creatividad
empresarial, en la HBS; el programa de Gestión
de la Innovación, en la Universidad de Standford;
y dio clases en el primer semestre de este año
en el Media Lab del Massachusetts Institute of Technology.
Kao es, también, miembro de la Global Business
Network y del World Economic Forum. En este organismo
internacional creó, el año pasado, la
empresa de videoconferencia "Advanced Video Communications",
responsable de Welcom (World Electronic Community Videoconferencing
System).
Entre las pequeñas empresas de base tecnológica
que creó, o ayudó a crear, se cuentan
dos en el área de la salud en sectores de punta:
Genzyme Tissue Repair (reparación de tejidos
humanos) y K.O. Technology (diagonóstico avanzado
y terapia en cancer); y otra en el campo de la producción
de películas: Pacific Artists (especializada
en formación, "software" multimédia
y redes).
De descendencia china, Kao se involucró en los
últimos tres años en un megaestudio sobre
la red de la diáspora china, que presentó
en la Harvard Business Review. Recientemente, fue orador
principal en el 1º Congreso Mundial de Empresarios
Chinos, realizado en Singapur.
Como escritor de gestión, se destaca, antes de
"Jamming", lanzado en 1996, la triología:
"Managing Creativity, The Entreperneur e The Entrepreneurial
Organization".
En el cine, fue productor ejecutivo del film premiado
por Cannes "Sexo, Mentiras y Vídeo",
y ahora prepara un documental sobre el libro "Jamming".
Jamming en versión cinematográfica
Este nuevo libro de John Kao está siendo llevado
al cine, como un documental de 75 minutos. Con el título
de "Ripley's Believe-or-not Meets the New Economy",
será um muestrario de empresas originales que
transformaron la creatividad en su alma. "Si hay
algo que necesita de apoyo de los medios audiovisuales,
pienso que es este: el de la creatividad. El contenido
de lo que estoy haciendo puede adaptarse a una serie
de medios: cine, video, televisión por cable,
espectáculo en vivo, Internet, en CD-ROM y en
productos comercializables", afirma John Kao. Para
este documental, invitó a Mark Hankey, productor
de "A Brief History of Time", Cristophe Lanzenberg,
que hizo, para Madonna, el film "Truth or Dare",
y a los diseñadores David Carson y Richard Prelinger.
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