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HERBERT SIMON
NOBEL DE ECONOMÍA DE 1978
La gestión no es el arte de optimizar
"Toda la racionalidad en el proceso de decisión
es limitada. El gerente no maximiza, toma decisiones
que lo satisfacen, descubre soluciones aceptables para
problemas bien reales. Se contenta con alternativas
satisfactorias".
Un especialista en psicología y ciencias de la
computación con una influencia decisiva en la
teoría de la gestión y de la microeconomía
que le valió el Premio Nobel en 1978. Fue escogido
como un par de Peter Drucker en la galería de
los más influyentes de la segunda mitad del siglo
XX por el gurú Mintzberg.
Jorge Nascimento Rodrigues
con el Nobel Herbert Simon
Es considerado por Henry Mintzberg
como la persona que ha influido en la doctrina del "management"
de manera tan importante como Peter Drucker en esta
última mitad del siglo XX. El Nobel de Economía
de 1978 está aún activo, a los 84 años,
"gracias a una excelente salud". La Internet
y la Web no tiene secretos para él. El correo
electrónico es una herramienta diaria de su comunicación,
gracias a la cual esta entrevista fue posible.
A Herbert Alexander Simon (www.psy.cmu.edu/psy/faculty/hsimon/hsimon.html),
la teoría de la gestión de la firma debe
el rechazo del modelo idílico neo-clásico
de un emprendedor y gerente omnisciente, racionalista
y maximizador. Fue ese rechazo que le valió el
Nobel.
Doctorado en 1943 por la Universidad
de Chicago, en los Estados Unidos, se asentaría
desde 1949 en la Universidad de Carnegie-Mellon (www.cmu.edu),
en Pittsburg. Profesor de Ciencias de la Computación
y Psicología, trabajó activamente en muchas
áreas: psicología; investigación
en gestión y economía; filosofía
de la investigación científica; ciencias
de la computación; ciencia política; matemática
aplicada y estadística. Esta gama vasta de intervenciones
teóricas de gran calidad le valió, también,
en 1988, el Premio de Teoría John Von Neumann.
Su trabajo de investigación
actual se centra, primordialmente en asuntos de psicología
-como saber de qué forma las personas usan dibujos
y diagramas, tanto como palabras y ecuaciones en el
proceso del razonamiento. El asunto no está directamente
ligado a la gestión, pero tiene, naturalmente,
una gran relevancia para la misma.
Uno de los abordajes neo-clásicos de la gestión
encara el proceso de decisión por parte del gerente
o del empresario como algo "cartesiano", racional,
visualizando la optimización y la maximización
de objetivos bien delineados. Una de sus contribuciones
a la doctrina del management fue la contestación
de esta visión idílica. ¿Qué
es lo que está equivocado, entonces, en este
abordaje "racionalista"?
HERBERT SIMON - Para comprender la gestión,
hay que percibir de qué manera las personas resuelven
realmente los problemas y toman decisiones. Una persona
tiene enormes limitaciones en su capacidad de tomar
en cuenta, para su decisión, todos los hechos
que se dan en el mundo, o en lo que lo circunda, que
serían relevantes para esa decisión. Estos
límites de los que hablo - la tal racionalidad
limitada, que dio origen al título de un libro
mío - surgen simplemente porque los seres humanos
tienen un conocimiento restringido, tienen capacidades
limitadas para poder analizar las consecuencias del
propio saber que detentan. Especialmente, existen serios
límites para predecir el futuro y las reacciones
de los otros como respuesta a esas decisiones.
¿Eso significa que toda decisión es puramente
intuitiva?
H.S. - Lo que afirmo es que no es posible saber todas
las alternativas que están disponibles para la
toma de decisión - muchas de ellas están
apenas por ser descubiertas o diseñadas, y las
decisiones tienen que ser tomadas, a pesar de todo,
después de haber tenido en cuenta una ínfima
fracción de aquellas posibilidades. Por lo tanto,
cuando algunos economistas afirman que "las personas
racionales actúan en el sentido de la maximización",
no sólo hablan de algo que no "encaja"
con hechos observables, no están ayudando a que
se tomen buenas decisiones - o sea, decisiones que puedan
resolver problemas del mundo real que enfrentamos, aunque
estas soluciones nunca sean "óptimas"
en el sentido literal del término. ¡Las
decisiones que tomamos "satisfacen", no optimizan!
Pensamiento "fractal", teoría del
caos, pensamiento y acción en paralelo, abordaje
"sistémico", futurización son
nuevas 'buzzwords' que muchos dicen que dan origen a
un nuevo paradigma de gestión en este final de
siglo. A su entender, ¿se trata de puras modas,
o están para quedarse y generar, de hecho, un
nuevo abordaje en el siglo XXI?
H.S. - Hay, de hecho, una tendencia muy común
de inventar 'buzzwords' y modismos en torno de las mismas
- con todo, repara que las palabras que son usadas en
tales juegos semánticos, a veces, tienen un significado
muy importante, que, además, no es captado por
la moda. Fíjese en el caso de los fractales -
son objetos matemáticos muy interesantes que
nos dicen cómo aumenta o disminuye proporcionalmente
un sistema complejo. En cuanto al caos - el caos es
una propiedad de muchos sistemas dinámicos no
lineales que es fundamental para determinar si es o
no posible predecir el futuro de tales sistemas a partir
de los datos actuales y con qué exactitud. En
cuanto a actuar en paralelo - ¡debo recordar que
eso es exactamente para lo que sirven las organizaciones!
Nosotros humanos sólo conseguimos prestar atención
a un asunto por vez (¡y los telemóviles
no alteraron esto para nada!). Cuando hay que considerar
muchas cosas al mismo tiempo, creamos las organizaciones.
Pero, ese lenguaje de "fractales" y "no
lineales" es algo que el común de los gerentes
no entiende...
H.S. - Justamente, no creo que esas 'buzzwords' ayuden,
o lo que quiera que sea, excepto cuando son usadas con
su significado técnico real y en el contexto
de teorías sólidas sobre cómo funcionan
los sistemas complejos - como lo son las organizaciones
y las economías. Estas teorías tienen
que lidiar con cosas tan triviales y viejas como saber
la forma de dividir un patrón de actividad complejo
entre sub-organizaciones, como crear canales de comunicación
efectiva y políticas de comunicación entre
ellas, como atribuir responsabilidades de tomas de decisión
entre ellas, etc..
"Más comunicación no es siempre mejor.
Nada, en la llamada Revolución de la Información,
aumenta el número de horas disponibles durante
el día para ejercer nuestra atención"
Además, los canales de comunicación son
algo que hoy está en ebullición con la
expansión de la Web y el uso del correo electrónico.
¿Cuál es su impacto en la toma de decisiones?
H.S. - Cuando conseguimos nuevas capacidades de comunicación
- como está sucediendo ahora -, tenemos, naturalmente,
que re-examinar el diseños de nuestras organizaciones,
para poder evaluar como sacar partido de esta nueva
realidad. Pero, las cuestiones en juego son, más
o menos, las mismas que siempre conocimos. Las comunicaciones
son una forma de lidiar con nuestras dependencias, que
no pueden ser pura y simplemente eliminadas. Las comunicaciones
acarrean un alto costo en la atención humana.
Más comunicación no es siempre mejor.
Por eso, tiene que ser contenida a través de
reglas muy rígidas de prioridad y de exploración
de las posibilidades de descentralización e independencia.
Nada en la llamada Revolución de la Información
- y esa es una 'buzzword' más de moda - aumenta
ni mi número ni su número de horas disponibles
durante el día para ejercer nuestra atención.
Un buen diseño organizativo debe equilibrar las
ventajas de la transmisión de la información
con el tiempo que cada uno tiene disponible para absorver.
LAS OBRAS DE REFERENCIA
Herbert Alexander Simon tiene una producción
teórica envidiable en varios dominios. En el
área de economía y de gestión hay
dos obras suyas consideradas fundamentales: "Administrative
Behavior", publicada en 1947, y "Models of
Bounded Rationality" (sobre el tema de la racionalidad
limitada, que le dio celebridad), cuyos dos primeros
volúmenes fueron escritos en 1982, después
de haber sido laureado con el Nobel de Economía.
"Administrative Behavior", 1947,
reediciones en 1957, 1976 e 1997;
"A Comparison of Organisation Theories",
1951 Artículo "A Behaviour Model of Rational
Choice"(http://cowles.econ.yale.edu/P/CP/p00b/p0098.pdf),
1955, publicado en el Quarterly Journal of Economics,
nº 69;
The New Science of Management Decision, 1960,
reediciones en 1965, 1969 y 1977;
The Sciences of the Artificial, 1962, reedición
de 1996;Models of Discovery, 1977;
Models of Thought, vol. 1 (1979), vol.2 (1989);
Models of Bounded Rationality, vols. 1 e 2 (1982),
vol. 3 (1997);
Models of My Life, 1991, 1996 (autobiografía);
Reason in Human Affairs, 1991.
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